El Centro de Estudios Populares de Bolivia (CEP) es una organización sin fines de lucro, que cuenta con un equipo multidisciplinario, dedicado al estudio y análisis de la realidad boliviana con un compromiso con los sectores explotados que luchan permanentemente en defensa de sus derechos democráticos. El objetivo de CEP es luchar junto a nuestro pueblo por construir una verdadera alternativa transformadora en base al conocimiento de la realidad objetiva de los hechos que suceden en Bolivia

sábado, 19 de febrero de 2011

Movilización popular cuestiona políticas de Evo

La movilización fue masiva y cuestionó las políticas de Evo


Bolivia, 20 de febrero de 2011 (CEP).- Este viernes 18 se cerró una semana de movilizaciones y protestas populares contra el alza de los precios de los productos de la canasta básica familiar. La movilización convocada por la COB fue multitudinaria, las ciudades de La Paz, Oruro y Cochabamba concentraron las mayores protestas, en particular Cochabamba donde obreros, juntas de vecinos e incluso población rural realizaron 20 puntos de bloqueo con piedras y troncos repudiando la política del gobierno.

La Central Obrera Boliviana (COB), que en estos últimos años ha marchado a la zaga de las protestas, anunció apresuradamente el paro movilizado para el pasado 18, esto por la presión de las bases pero también para bajar el perfil a los sindicatos contestatarios de maestros y salubristas que venían convocando la movilización para ese mismo día. La dirección de la COB, servicial al gobierno, ha buscado conducir la movilización por los cauces domésticos y evitar el enfrentamiento con el gobierno, pero las bases movilizadas han sido claras en repudiar la política gubernamental que, desde la medida del gasolinazo (luego derogada), ha disparado los precios en los mercados afectando a las familias más pobres.

Las direcciones departamentales de la COB en Pando y en Beni (conocidas por su afinidad con el gobierno) y algunas direcciones locales de ese departamento no acataron las medidas con el oportuno argumento de no haber recibido la instrucción del ente matriz, sin embargo los sectores más combativos como maestros rurales y urbanos así como los salubristas salieron a marchar denunciando a sus direcciones cooptadas. En estos años de manifestaciones se ha revelado que las direcciones nacionales y medias están prebendalizadas al gobierno, pero los sindicatos de base y algunas federaciones departamentales son las únicas dispuestas a cuestionar la política oficialista.

Al respecto, cuando sindicatos de base piden participar en la negociación salarial, el gobierno declara que tiene como política negociar sólo con direcciones nacionales y no con departamentales o de base para evitar que éstas direcciones se disparen con propuestas sectoriales y no concreten una negociación unitaria, sin embargo, el punto central aquí es que las direcciones nacionales son afines al gobierno, éstas, divorciadas de las bases, generalmente ceden en las negociaciones con el gobierno. El argumento del gobierno para negar la participación de la base es sólo parte de su doble discurso, un ejemplo entre muchos, el año pasado en el conflicto con la CIDOB, mientras los dirigentes de esta entidad iniciaban la marcha de Santa Cruz a La Paz, el gobierno trataba de romper la marcha negociando con las afiliadas de esta central y se negaba a discutir con los dirigentes nacionales. Este ejemplo es sólo una perla de la práctica política hipócrita del oficialismo.

Pero la medida de la COB se desarrolló en todo el país, en unos departamentos más que en otros, Cochabamba fue el epicentro con contundentes bloqueos y movilizaciones, también hubo contundencia en Oruro, donde la semana anterior una combativa marcha del movimiento minero obligó a Evo Morales a retirarse intempestivamente cuando participaba del aniversario de ese departamento. Durante la semana Evo declaró que le daba risa la demanda salarial de la COB y le exigió que hagan propuestas coherentes. Estos argumentos han sido compartidos por la dirección de los empresarios privados. Esto molestó a los dirigentes sindicales y a la población.

La movilización ha puesto de relieve el despertar del pueblo, las marchas de toda la semana cuestionando al gobierno, incluso ahí donde la han dirigido dirigentes adictos al gobierno por la presión de sus bases, muestran que el movimiento popular está comprendiendo que sólo organizándose y movilizándose va a poner freno a las políticas antipopulares del gobierno, pero también están mostrando los límites de la demagogia reformista del denominado “proceso de cambio”, cada vez la gente se pregunta qué ha cambiado con este gobierno, y la respuesta es mayoritaria, no ha cambiado nada. El discurso se desgasta y no da de comer a la gente.

Suben los precios de los alimentos
Los funcionarios del gobierno y el propio Evo Morales han dicho hasta el cansancio que el problema para la elevación de precios nacionales es la crisis mundial de alimentos y la subida de precios en el mercado internacional y no su política gubernamental, ha echado la culpa a los especuladores y a los grandes agroindustriales por la escasez de alimentos, sin embargo, desde hace tiempo ya muchos estudios vienen señalando que el gobierno no invierte en la producción nacional y la producción interna ha caído. La principal preocupación del gobierno ha sido la exportación, en particular hidrocarburos y minería, extasiado por la subida internacional de los precios ha puesto su interés en la exportación lo que le ha generado divisas con las que ha financiado en parte su política de asistencia social a través de bonos. Mientras tanto la producción nacional no puede satisfacer las necesidades del mercado interno, hace una semana un sondeo mostraba que productos como la papa, cebolla, zanahoria, limón, zapallo entre otros provienen de Perú o Argentina, incluso el pescado del lago Titicaca está viniendo de los productores peruanos debido a la caída de la producción en Bolivia.

La supuesta denuncia contra los agroindustriales es relativa porque las medidas del gobierno como el alza de azúcar en realidad beneficia a los grandes productores. Si bien existe agio y especulación, esto ha habido siempre y no explica la subida permanente de los precios, además ha sido la cuestionada Empresa estatal EMAPA la que ha sido descubierta almacenando inmensas cantidades de azúcar y ha sido esta empresa la que ha subido el precio del producto de manera arbitraria.

Los funcionarios del gobierno han manejado con hipocresía la crisis del azúcar, mientras pedían al pueblo ajustarse los cinturones y consumir menos azúcar (incluso a Evo Morales se le ocurrió la “brillante” idea de que cada ciudadano produzca miel de abeja en su casa) la ministra de Desarrollo Productivo tenía almacenada en su casa montones de quintales de azúcar y los funcionarios de las dependencias estatales recibían beneficios para comprar azúcar sin sufrir la escasez que padecía la población ni las larguísimas colas en las dependencias de la empresa estatal, forrados con azúcar es muy fácil pedir a los demás que se “ajusten el cinturón”.

El argumento de la subida internacional de los precios revela en realidad la subordinación de la economía nacional en el circuito imperialista del mercado mundial. Pero la demagogia y la tergiversación del gobierno pretende ocultar el carácter semi colonial de la economía boliviana. Álvaro García Linera recientemente ha argumentado la subida de precios es problema de las leyes del mercado, pretendiendo ocultar el carácter de este mercado, ha señalado que el mercado ha existido siempre, incluso antes del capitalismo, así trata de concluir que el vaivén de las leyes del mercado en abstracto no tiene que ver con que la crisis del capitalismo mundial afecte a Bolivia, ¿por qué dice esto el señor García Linera? Porque este demagogo viene diciendo que en Bolivia ya no se impone el imperialismo, ya no hay neoliberalismo, es mas, ya se está acabando el capitalismo. Por eso pretende hacer del mercado una abstracción ahistórica y negar su carácter imperialista actual.

Sin embargo la realidad es otra, el que la crisis mundial de precios tenga impacto en Bolivia (porque también lo tiene, no dejan de tener algo de razón en esto los dirigentes del “proceso de cambio”) revela que el país es parte del circuito imperialista mundial y que juega un papel subordinado en esta cadena, es decir, sigue sometido al imperialismo como muchos países atrasados y mantiene su carácter de semi colonia; esto desenmascara la demagogia oficialista del Movimiento al Socialismo porque no hay tal marcha al socialismo, los lazos de dominación imperialista siguen sometiendo al país (el gasolinazo fue otra muestra clara de eso), al capitalismo burocrático boliviano, pero además revela que el horizonte reformista no puede conducir a romper con la dominación del imperialismo, consigue a lo mucho ciertas ventajas momentáneas para las clases dominantes del país o para los nuevos privilegiados en el aparato gubernamental, pero tarde o temprano el peso imperialista se impone, y eso es lo que está pasando en Bolivia.

Las masivas movilizaciones populares cuestionan las cifras macroeconómicas del gobierno que habla de bonanza económica, son estos sectores y no “infiltrados” los que participan en las marchas cuestionando las medidas oficialistas, al contrario es un pequeño sector de dirigentes prebendalizados y cooptados por el gobierno los que tratan de contener estas luchas y niegan su legitimidad (El mismo viernes un ridículo grupo de dirigentes de la Fejuve de La Paz se pronunciaba en la plaza Murillo en contra de las marchas y movilizaciones. A la plaza Murillo sólo entran dirigentes oficialistas o movilizaciones que apoyan al gobierno, todas las marchas antigubernamentales tiene prohibida la entrada a esta plaza).

El pueblo precisa romper con la nefasta influencia de los dirigentes adictos al gobierno, necesita construir un camino clasista que oriente sus luchas, necesita construir una organización de vanguardia que prepare el camino de su liberación, en acción consciente precisa de construir el campo popular y la alternativa revolucionaria que plantee un verdadero programa de transformación y de revolución.

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Egipto: las ramas secas han ardido pero hay que quemar la raíz

Hombres y mujeres fueron protagonistas de las revueltas en Egipto

Bolivia, 17 de febrero de 2011 (CEP).- Las luchas del pueblo egipcio han remecido la conciencia de los pueblos y ha sacudido el letargo al que sus gobiernos los han sometido por años. Aunque la rebelión popular ha sido valerosa e inspiradora para los luchadores en todo el planeta, los pasos para romper con la dominación imperialista y crear un Egipto libre aún son muchos.

El levantamiento en los países del norte de África (Túnez, Egipto, Argelia) y otros países árabes están mostrando que las cifras macroeconómicas no son un reflejo de la verdadera realidad que vive el pueblo. Mientras el imperialismo y en particular el Fondo Monetario Internacional hablaba de milagro económico en estos países la situación del pueblo empeoraba. Esto es bastante ilustrativo para aquellos que gustan jactarse de las felicitaciones de estos organismos imperialistas.

Es práctica de las clases dominantes mostrar las cifras generales como el avance de un país y mejora para todos, sin embargo, en todos los países, con la aplicación de diferentes políticas económicas, unas clases se enriquecen mientras otras se empobrecen, unas tienen récords de ganancia mientras otras caen en la miseria completa, algunas veces, estos programas contemplan “políticas sociales” para los sectores empobrecidos con el fin de que la rebelión no se desate.

Pero la rebelión se desata tarde o temprano y la situación puede cambiar de manera radical, eso ha sucedido en Egipto donde el pueblo se ha puesto de pie para acabar con esta situación. También se ha levantado contra un gobierno corrupto y criminal, contra una institucionalidad política que lo ha oprimido y coartado en sus más elementales libertades, el pueblo se ha levantado contra el odiado mandatario que representa de manera sintética la opresión, la muerte, el genocidio, la tortura, la corrupción, el enriquecimiento frente a la pobreza de los explotados, todo eso representa no solo el gobernante echado Hosni Mubarak (el defenestrado presidente de Egipto) sino también sus ministros, y los militares que lo han sostenido en el poder.

Mubarak es la continuación de gobiernos gestados por el ejército egipcio, de tinte nacionalista en sus inicios con Nasser, ha transitado la inevitable evolución del nacionalismo con Sadat y luego Mubarak. El estrecho margen del nacionalismo no puede crear una sociedad distinta, por ello el tránsito del nacionalismo egipcio que inició con su alineación a la influencia soviética (cuando ya la Unión Soviética no era socialista sino imperialista) pasó a manos del imperialismo norteamericano, hasta convertirse en el principal aliado yanqui de los países árabes y coludirse con los intereses israelíes en la región.

La heroica rebelión ha depuesto al tirano, pero la estructura que funcionó bajo el gobierno de aquel continua intacta, los militares que se han hecho cargo del gobierno son los mismos que han sostenido el gobierno de Mubarak. Este ejército tiene fuertes inversiones en la economía del país, algunos señalan que entre un 10 a 15% es el poder económico de ejército en la economía egipcia, tiene inversiones en industrias de alimentos, cemento, gasolina, en la producción de autos y en la construcción. Sus intereses así como los de la gran burguesía y el imperialismo están en estrecha relación y por eso no significan ninguna garantía de que vayan a conducir al país por transformación del viejo sistema que generó las condiciones de hambre y miseria.

El pueblo egipcio sacará las lecciones necesarias, el camino para una real transformación aún es largo, es preciso romper con el circuito imperialista mundial,  con la dominación imperialista, que tiene al país como una semicolonia, también es necesario desmontar todo el aparato político que sustenta la opresión del pueblo, todo eso se necesita si realmente se quiere transformar a Egipto en un país verdaderamente libre.

Si bien este camino aún no se vislumbra, el levantamiento popular de las masas egipcias anuncian que hay buena leña suficiente para generar el gran incendio del viejo sistema, sus luchas son necesarias para generar la conciencia suficiente y la organización necesaria que transite por el camino de la Nueva Democracia y rompa con la dominación imperialista, los agentes nacionales y las cadenas feudales a las que el pueblo está sometido.

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jueves, 27 de enero de 2011

La manipulación del caso terrorismo y el aprovechamiento político del MAS

El video donde se paga al testigo de la fiscalía en el caso terrorismo muestra
a los funcionarios del ministerio de gobierno cuando el ministro era Alfredo Rada


Bolivia, 27 de enero de 2011 (CEP).- El gobierno de Evo Morales nos había dicho el 2009 que la oposición estaba intentando “dividir al país”, que se preparaba un magnicidio, que los opositores iban a declarar la independencia de Santa Cruz, que una célula de extrema derecha iba a hacer el trabajo sucio.

Esos argumentos sonaron más fuerte después del 16 de abril de 2009, cuando en un operativo policial en el Hotel Las Américas de Santa Cruz murieron tres personas, entre ellas Eduardo Rozsa Flores, el supuesto cabecilla del grupo ejecutor del plan separatista.

A casi dos años de ese hecho aparece ahora filtrado a los canales de televisión un video donde  nada menos que el ex Director Nacional de Seguridad Ciudadana del Ministerio de Gobierno (del Interior) y el asesor del entonces Ministro de Gobierno, Alfredo Rada, entregan 31.500 dólares al testigo clave del caso, Ignacio Villa Vargas (El Viejo), con la condición de que salga del país ese mismo día, rumbo a Argentina.

El Viejo está prófugo de la justicia boliviana desde mayo de 2009 y, aunque también está imputado en el caso Rozsa (fue su chofer), nunca fue buscado por la Policía ni la Fiscalía que estaban a cargo de él cuando se dio a la “fuga”.

¿Por qué el gobierno de Evo Morales envió a sus funcionarios (Carlos Núñez del Prado) a sobornar al testigo clave de un caso de tal trascendencia? La versión relatada por El Viejo a la Policía antes de su “desaparición”, y por otros perseguidos, derivó en la detención y posterior imputación de cerca de cuarenta dirigentes cívicos, terratenientes, opositores y otros adversarios del gobierno.

No es el único cabo suelto. El mayor Walter Andrade, que aparece en fotografías con Rozsa, también desapareció y su unidad policial que fue desarticulada por el gobierno. Otra intocable es la policía Marilyn Vargas, “Karen”, que filmó el operativo de ataque al grupo de Rozsa, en el que se puede ver que los propios policías introducen “pruebas” al hotel donde murieron los “terroristas”. El gobierno también prometió una investigación de estos hechos pero no se hizo nada.

El punto es que el gobierno de Evo Morales necesitaba un enemigo interno para desarticular a sus adversarios ocasionales y de paso asegurarse el respaldo de la población en el país. Parecido a cuando Gonzalo Sánchez de Lozada, en 2003, armó la teoría de espionaje y terrorismo en contra del colombiano Pacho Cortés y dos dirigentes cocaleros, a quienes incluso les plantaron un kilo de droga y miles de dólares para complicarles su situación.

Cada día está más lejos el saber a ciencia cierta si el grupo de Rozsa era una verdadera célula de ultraderecha, o un grupo de choque con afanes separatistas, o un grupo de mercenarios (como se sabe que existen en Santa Cruz) a la espera de recibir trabajos del narcotráfico, o varias cosas al mismo tiempo.

Cada día se pierde el rastro acerca de cuál es la verdad detrás del soborno de Carlos Núñez del Prado, entonces Director Nacional de Seguridad Ciudadana, y del ex Ministro de Gobierno Alfredo Rada, por tanto del gobierno de Evo Morales, al intentar desaparecer a un testigo clave y luego imputado en el caso Rozsa.

Los fiscales se excusan y son excusados con argumentos que no son argumentos para evitar investigar a Carlos Núñez del Prado, y ni siquiera se habla del ex Ministro de Gobierno Alfredo Rada que ahora es asesor de los legisladores del MAS. Menos aún se mira hacia los altos mandos de estas acciones, como son Evo Morales y Álvaro García Linera. Los dardos han sido hábilmente dirigidos por el gobierno hacia el Defensor del Pueblo, donde también Núñez del Prado se había acomodado como mano derecha del titular después de sus actividades en la Dirección Nacional de Seguridad Ciudadana (a propósito, renunció como Defensor de La Paz, sede de gobierno, un día después de la publicación del video-soborno).

Esta semana se ha pronunciado las Fuerzas Armadas para responder a todo el dinero y beneficios que les da el gobierno. El comandante en jefe, Armando Pacheco, dijo que “grupos terroristas ingresaron a nuestro territorio en forma clandestina, para desarrollar actividades terroristas, con la finalidad de atentar contra la seguridad del Estado, desestabilizar al gobierno legítimamente constituido y atentar contra la tranquilidad y paz social de los bolivianos”.

¿El Viejo no es miembro (por eso está imputado) del grupo de extrema derecha que intentó la separación del departamento de Santa Cruz? ¿Ese grupo no estaba detrás de un plan de magnicidio y otras cosas terribles? Por qué entonces el gobierno le entrega 31.500 dólares al Viejo, como “último” dinero (así se escucha en el video) para que abandone el país.

Un ex conocido de Núñez del Prado, de sus épocas en el ELN, ha dicho en otras palabras que alguien tiene que hacer el trabajo “desagradable” en el gobierno, y que más bien Núñez del Prado puso su vida en riesgo por el gobierno de Evo Morales pero ahora nadie es leal con él.

Es cierto que los que manejan el viejo Estado han resuelto siempre sus contradicciones con sus adversarios, manejando herramientas no precisamente limpias, menos aún democráticas. Las denuncias de corrupción de funcionarios peces gordos casi siempre salen a flote, en éste y otros gobiernos, porque otro de sus correligionarios o un opositor lo denuncia.

Por lo visto el gobierno de Evo Morales no se diferencia en nada de estas prácticas, ha manejado así sus contradicciones con los cívicos y terratenientes de Santa Cruz, sus más identificados opositores y adversarios a principios de su gestión. Pero Evo Morales ha utilizado el caso Rozsa o caso terrorismo para aglutinar en torno a su figura y a su partido a los sectores populares de país, bajo la propaganda de que se planeaba la “división del territorio nacional”.

A partir de esto ningún sector sindical o gremial podía (puede) criticar al gobierno o plantear reivindicaciones propias sin ser tachado de pertenecer la derecha separatista.

Pero resulta indignante cuando, pasada la alarma del separatismo de la ultraderecha, el MAS firma acuerdos electorales con los grupos de choque de los cívicos y terratenientes cruceños que se agrupan en el Comité Pro Santa Cruz, precisamente los acusados de separatistas. Los fascistas de la Unión Juvenil Cruceñista y una barra brava futbolera de un conocido club cruceño (http://www.hoybolivia.com/Noticia.php?IdNoticia=22131) se aliaron al MAS para garantizar la reelección de Evo Morales en diciembre de 2009.

Para qué sirvió toda la trama (cierta o no, y con mucha manipulación política de por medio) de las acciones separatistas y terroristas. Para mantener callado al pueblo y tenerlo adormecido apoyando al “proceso de cambio”, mientras desde el gobierno y desde el MAS se volvía disimuladamente a establecer lazos familiares con la rancia clase terrateniente afincada en Santa Cruz.

Los “enemigos foráneos” sirvieron también para reforzar la falacia de que en Bolivia existe un “proceso de cambio” y una “revolución democrático cultural” en marcha. ¿Cómo no apoyar una revolución que está siendo atacada por grupos de ultraderecha ligados a los más conservadores sectores terratenientes? La propaganda surtió efecto y al margen de los sectores populares de país, grupos progresistas en distintos países se inclinan a apoyar un gobierno que a estas alturas es solo más de lo mismo, que sigue reforzando el capitalismo burocrático y a un viejo Estado burgués terrateniente que ha oprimido a nuestro pueblo con distintas caras al frente.

La propaganda con base en mentiras no va a surtir el mismo efecto todo el tiempo. Y ese efecto está comenzando a desaparecer en Bolivia, pero no es el pésimo guión del caso terrorismo lo que mueve a la población, sino las duras condiciones económicas en las que Evo Morales y su gobierno (incluidos sus dirigentes sindicales adictos) están obligando a vivir a los sectores populares debido a su dependencia de otro supuesto enemigo, el imperialismo, que en los hechos no ha sido tocado en sus intereses.

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La movilización y protesta del pueblo derrotan al gasolinazo de Evo

Fuerte movilización contra el gasolinazo de Evo
Bolivia, 1 de enero de 2011 (CEP).- La contundente movilización popular realizada el jueves 30 en casi todo el país frenó el Decreto 748, conocido como gasolinazo, que cuatro días antes había lanzado Evo Morales en contra de la economía de los sectores más pobres del país y en beneficio de las transnacionales petroleras.

Al finalizar el jueves 30, día de la contundente movilización popular contra el gasolinazo de Evo, el ministro de Gobierno Sacha Llorenti afirmó que “Bolivia estuvo casi en la normalidad”, habló de “pequeños grupos aislados” protestando y acusó a los manifestantes de vandalismo y delincuencia. Igualmente Evo Morales dijo que las movilizaciones estuvieron formadas por pequeños grupos “sospechosos”. La versión oficial de las autoridades del gobierno fue que se trató de una movilización no masiva, motivada políticamente por sectores de oposición, en particular por el Movimiento Sin Miedo que habría pagado a los manifestantes. El viernes 31 a las 10 de la noche, Evo Morales anunció en un mensaje a la nación que luego de escuchar al pueblo, dejaba sin efecto el decreto de gasolinazo y todas sus medidas complementarias.

En los hechos el gobierno no obtuvo ningún apoyo de la población. Evo Morales trató de imponer su reaccionaria medida, pero ésta fue contenida por la movilización popular que amenazaba con crecer a niveles mayores para la semana siguiente. Los dirigentes mineros, fabriles, maestros, juntas de vecinos,  sectores campesinos e incluso algunos sectores cocaleros estaban preparando protestas, entre ellas una marcha a la sede de gobierno (La Paz), para derrotar el decreto. Las distintas marchas del jueves habían pedido no solo la anulación de decreto sino la renuncia de Morales, a quién acusaron de traidor. Esta acción derrotó al decreto neoliberal que buscaba mejorar las condiciones de inversión para las empresas transnacionales petroleras.

Los sucesos acontecidos nos dejan varias cosas importantes.
-          El movimiento popular ha podido ver con claridad el carácter del gobierno y su sometimiento al capital transnacional, a las petroleras, que fueron la verdadera razón para el gasolinazo.
-          Los acontecimientos han puesto al descubierto a los dirigentes adictos al gobierno, que una vez más traicionaron a sus bases para alinearse con el oficialismo. Estos dirigentes fueron rechazados ampliamente y rebasados por sus bases, incluso en un sector duro como el cocalero.
-          Se ha puesto en evidencia el carácter de semicolonia de nuestro país. El imperialismo, a través de las petroleras, hizo sentir su poder y mostró que la “nacionalización” está a merced de sus intereses. El Estado boliviano no tiene control ni capacidad de producción en carburantes, el país depende de las transnacionales para esto. Bolivia no es el “Estado soberano” que dice el MAS y el llamado “proceso de cambio”, defendido por los ideólogos del MAS y todos los oportunistas y revisionistas, no es ningún “proceso de transición” al socialismo.

Evo Morales, después de retractarse en sus medidas, dijo que volvemos a la situación anterior al gasolinazo. No es así. La confianza y la esperanza que aún guardaban los sectores populares en su gobierno han sido fracturadas. Al gobierno no le será fácil recuperarlas, la demagogia ya no alcanzará para esto. A los sectores populares y, en particular, a los organizados les vienen otros desafíos y retos. Ha sido una victoria, pero se vienen muchas batallas. La lucha por el aumento salarios será una de las primeras y pondrá nuevamente en evidencia que el “proceso de cambio” no son más que un montón de reformas dentro del sistema, que no apuntan a romperlo sino a perpetuarlo.

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jueves, 30 de diciembre de 2010

Lucha contra el gasolinazo, el pueblo pide la cabeza de Evo

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Bolivia, 31 de diciembre de 2010 (CEP).- El pueblo boliviano desarrolló una gran movilización contra el gasolinazo del gobierno. El que gran parte de la dirigencia esté cooptada por el partido de gobierno no fue un obstáculo para que el pueblo se manifieste de manera contundente contra el alza de la gasolina decretada por el gobierno. La radicalidad y el pedido de renuncia del gobierno fue la parte más resaltante de estos hechos porque hasta hace una semana era impensable semejante discurso de la población.

El gobierno ha minimizado las protestas y ha dicho que son obra de pequeños grupos. Para contrastar esto detallamos a continuación un listado de las acciones que hemos podido registrar.

La Paz y El Alto
En horas de la mañana las Juntas vecinales de los barrios de El Alto marcharon hacia la sede de gobierno. Al coro de ¡Goni, Evo, la misma porquería! un gran número de manifestantes alteños bajaron a cercar la plaza Murillo. Otro grupo se quedó cerca al peaje de la autopista y bloqueó por unas horas. Calentados los ánimos tomaron las instalaciones del peaje y la quemaron, las imágenes significativas fueron de unos jóvenes alteños que sacaban fotos de Evo Morales y los quemaban en una fogata. En la misma jornada la sede de la FEJUVE y la Central Obrera Regional (COR), ambas manejadas por dirigentes del MAS, fueron apedreadas, la gente quemó llantas en sus puertas y emplazó a los dirigentes a que se pongan del lado del pueblo; estos dirigentes, vendidos a Evo Morales, respaldaron el gasolinazo impuesto por el gobierno. También fue apedreada la Alcaldía de El Alto que está manejada por el MAS, la población pidió la renuncia del Alcalde.
En la localidad de Tihuanacu una marcha pacífica fue gasificada por la policía, informó una radio local, jóvenes que se autodenominaron tupacataristas denunciaron este hecho y señalaron que la población salió a defender su economía y pidieron la renuncia de Evo.

Oruro
Por lo menos 8 mil cooperativistas, según medios de prensa, protestaron en las calles de Oruro pidiendo la derogación del gasolinazo lanzado por Evo Morales. En Huanuni se movilizó la población y los mineros que cumplen un paro en protesta por el gasolinazo. La movilización de los mineros fue muy contundente, ellos han amenazado con marchar a La Paz si el decreto del gasolinazo no es derogado.

Potosí
En la localidad de Llallagua más de 37 organizaciones sindicales se manifestaron en contra de la medida gubernamental. La convocatoria fue hecha por la Federación de Juntas Vecinales y fue una de las más contundentes del país. Cooperativistas mineros, juntas vecinales, chóferes sindicalizados, comerciantes por cuenta propia jubilados protagonizaron una fuerte marcha de protesta donde más de 10 mil personas pidieron que se anule el decreto supremo 748, se declararon en estado de emergencia y, en caso no se derogue el decreto del gasolinazo, dicen que Evo debe renunciar. En el cabildo desarrollado en esta localidad se desenmascaró a tres dirigentes masistas que quisieron sabotear la movilización.
En la localidad de Challapata se instaló un punto de bloqueo por comunarios campesinos y pobladores de ese centro poblado. Igualmente el pedido es que se derogue el gasolinazo.

Beni
En el departamento del Beni se registró una marcha parcial de un paro cívico convocados por el comité cívico en Trinidad.

Cochabamba
La Plaza 14 de septiembre se llenó de manifestantes que protestaban contra el gasolinazo y la subida de los precios de productos de la canasta básica familiar. Las consignas ¡qué renuncie Evo! Fueron las más escuchadas como en las demás movilizaciones del país. Los dirigentes masistas de la Fejuve y Conaljuve quisieron aprovechar la ocasión para desviar la lucha del pueblo cochabambino señalando que la manifestación era contra el alza de pasajes y no contra el el gasolinazo de Evo, inmediatamente fueron echados de la plaza por al iracunda población que quemó la tarima que se había montado frente a la gobernación, que administra el partido de Evo Morales. La población enfurecida se enfrentó a la policía que resguardaba el edificio gubernamental.

Chapare (Ivirgarzama)
Cocaleros transportistas realizaron bloqueo desde las 6 de la mañana en la carretera Cochabamba-Santa Cruz a la altura del km 240 en protesta por el alza del combustible. Los bloqueadores colocaron piedras, árboles y promontorios de tierra en la carretera. Estos pertenecen al sindicato de Ivirgarzama de la Federación Carrasco. Según los informes de prensa, son las bases las que se están movilizando y no la central sindical que ha sido totalmente vendida al gobierno de Morales. Las bases sindicales rebasando a esta dirección prebendalizada están discutiendo cómo incorporarse al bloqueo “ahora las bases se encuentran movilizadas y son más de 2000 afiliados entre hombres y mujeres, con el Comité Cívico somos cerca de 8000 personas que vamos a estar presenciando esto, ya es demasiado esto. En este momento estamos pidiendo que se suspenda el gasolinazo” dijo un dirigente que mantuvo su nombre en reserva.

A este bloqueo se sumaron dos más en las poblaciones de Suticollo y Quillacollo del departamento de Cochabamba, la responsable de la agencia gubernamental ABC (Administradora Boliviana de Carreras) María Inés Carrasco declaró que los bloqueos se hacen con ladrillos, piedras y llantas.

Las protestas se masificaron
Durante la tarde las movilizaciones se radicalizaron debido a la mayor concentración de gente. A las ciudades ya mencionadas se sumaron Santa Cruz, Sucre, Tarija y Cobija. Todo esto ocurrió dentro del paro que convocó el gremio de transportes que se cumplió en casi todo el país. Se produjo enfrentamientos con la policía y los movilizados se atrevieron a atacar oficinas gubernamentales. Hubo también detenciones de personas, en El Alto la población hizo correr a un grupo de policías a pedradas.
La Organización de Mujeres Campesinas del Chaco tarijeño, que cuenta en sus filas con una fundadora del MAS, se pronunció en contra del decreto del gobierno.
Por la noche los policías de bajo rango en Santa Cruz se pronunciaron contra el decreto señalando que “ni la subida del 100% de sus salarios mejoraría su economía”.

La lucha contra el gasolinazo ha movilizado a gran cantidad de población, algunos medios hablan de 20 mil manifestantes. El gobierno ha tratado de minimizar el impacto de las luchas acusándolas de ser vandálicas, atacar a la autoridad y la propiedad privada y de estar dirigidas por la oposición, en particular por el Movimiento Sin Miedo. Sin embargo, la participación de sus ex socios en realidad ha sido mínima, lo mismo la participación de algunos representantes de los viejos partidos de oposición. La presencia mayoritaria ha sido de gente muy pobre, en algunos casos como El Alto y Sucre no se han visto dirigentes puesto que la mayoría de estos están cooptados por el MAS y cuando se aparecen son echados a golpes.

Lo que se ve en realidad algo distinto a lo que afirma el gobierno, las bases están rebasado a sus dirigentes, así ha pasando en El Alto (donde hace meses el gobierno dividió a esta dirigencia); con los maestros rurales, los dirigentes, adeptos del MAS, han reconocido que las bases los están superando exigiéndoles protestar contra el decreto. Pero la prueba más clara de esta afirmación es la movilización de los propios campesinos cocaleros en el Chapare, en la localidad de Ivirgarzama. Allí las bases se han movilizado en contradicción con las centrales sindicales leales a Evo, estas bases incluso han manifestado que al haber subido tanto el precio de los alimentos por el gasolinazo, van a demandar dos catos de coca al gobierno (actualmente lo permitido es un cato por familia). Esto ha preocupado a las federaciones cocaleras y han pedido a Evo que viaje a la región a calmar los ánimos de las bases.

La movilización sin duda ha sobrepasado los límites pensados por el MAS, hubo excesos, presencia de algunos opositores y aparición del lumpen que quiso sacar ganancia de la situación, pero esto no resume en nada lo que realmente hemos visto. La movilización se ha caracterizado por la participación de población pobre de todos los sectores de la ciudad, amas de casa, vendedores, maestros, mineros, campesinos, cocaleros, transportistas, estudiantes, etcétera, todos coinciden en pedir la anulación del decreto, llaman traidor a Evo y piden su renuncia.

Reducir la protesta a los elementos secundarios es un verdadero insulto a la movilización popular. En octubre del 2003 también se dieron excesos y desbordes y Sánchez de Lozada calificó dicha movilización de vandálica, opositora y anarcosindicalista, un discurso casi idéntico al que ahora repite Evo Morales y su ministro de gobierno Sacha Llorenti.

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miércoles, 29 de diciembre de 2010

Bolivia: Transnacionales petroleras tienen incentivos con el gasolinazo, el pueblo, nada

Evo Morales ha ratificado su paquetazo contra el pueblo, las organizaciones sociales han pedido su cabeza y lo han llamado traidor


Bolivia, 30 de diciembre de 2010 (CEP).- Evo Morales admitió que el Decreto 748 (gasolinazo), que sube en cerca del 90% el precio de diesel y gasolina, se pensó como un incentivo para las empresas petroleras a fin de que éstas inviertan y garanticen sus utilidades dentro del país. A cambio mencionó medidas ambiguas para paliar la crisis de sectores campesinos pequeños, medianos y grandes, y nada para los sectores populares empobrecidos.

“Si queremos que haya nueva inversión para petróleo, por tanto (para la) gasolina y diesel, obligado (tenemos que lograr que) ese inversionista tenga utilidades”, dijo Morales por televisión el 29 de diciembre, después de enfatizar que los prestadores de servicio y los operadores privados necesitan incentivos para actuar.

Con lo que la nacionalización, medida meramente discursiva lanzada en 2006, quedó completamente abandonada y en el recordatorio de la demagogia. 

¿Qué tiene pensado Evo para que los sectores populares puedan paliar el embate de la subida de combustibles, que ya ha repercutido en el incremento del precio del pan, la harina, el azúcar, el aceite, el transporte y otros productos básicos? NADA. La sorpresa es que Morales y su gobierno no han previsto nada para que los sectores populares puedan soportar el impacto del reciente golpe económico.

Veamos las medidas del gobierno:

Evo anunció que subirá en un 20% los sueldos de policías, militares, salubristas y maestros (en ese orden), a la vez subirá el salario mínimo nacional (de 665 bolivianos, o 95 dólares) en 20%, y para compensar el no incremento a los empleados públicos se les dará un doble aguinaldo a fines de 2011. Mientras los precios de los productos de primera necesidad suben en hasta 100% (el pan de 40 a 70 centavos, el pasaje de 1,50 a 3 bolivianos), el gobierno promete 20% a los maestros que insisten en que ese porcentaje ni siquiera repone la pérdida del poder adquisitivo de sus ingresos; entonces no se trata de un aumento salarial. Además eso significa que los cerca de 4.000 obreros mineros de Huanuni, dependientes del Estado, recibirán cero incremento en sus salarios, lo mismo sucederá con los obreros de la Empresa del Agua (EPSAS) y de la minera Jindal de hierro. Tal vez haya que recordar que este 2010 exactamente 27 dependencias del gobierno no pagaron aguinaldos a tiempo a sus trabajadores.

Evo anunció que el Estado comprará a los soyeros (pequeños, medianos y grandes) su producción a precio internacional, y con 10% más del precio de mercado a los productores de arroz, maíz y trigo. Lo interesante es que la producción de soya está casi en su totalidad en manos de agroindustriales, poseedores de miles de hectáreas de tierras, o sea a la vez terratenientes, quienes serán los principales beneficiados con esta medida. El otro subsidio estaba planeado para garantizar internamente la seguridad alimentaria.

Evo anunció que se entregará 300 mil dólares por municipio del área rural para proyectos de riego. Como siempre se obliga a los campesinos a presentar proyectos (que se pierden en trámites burocráticos y destinan gran parte del dinero al pago de burócratas) hasta marzo-abril, para que sean ejecutados hasta junio-julio.

Evo anunció que empezará a pensar en el seguro agrícola antes de enviarlo al congreso y que para el 2012 habrá nueva introducción de tractores en el campo. Es decir nada en concreto ni inmediato. Los propios técnicos del Ministerio de Desarrollo Rural han descartado el seguro agrícola para campesinos pobres porque éstos carecen de títulos de propiedad de sus tierras y menos tienen dinero para pagar primas, así sean las más bajas. En el mejor de los casos, dicen los técnicos, el seguro agrícola puede ser para campesinos medios. La tractorización es otro cuento del gobierno, pues entre 2006 y 2007 este proceso derivó en corrupción de dirigentes masistas, ventas de tractores donados a particulares e inutilización de máquinas por distintos motivos. El resultado es que a cuatro años de la maquinización del campo, la producción ha disminuido en lugar de incrementarse porque los campesinos sobreviven en minifundios, tienen tierras  cansadas y erosionadas y no tienen incentivos (técnicos y/o económicos) para producir.

Evo prometió que dará créditos a los propietarios de vehículos para que cambien sus motores a gasolina a motores a gas, y a la vez 20 millones de dólares para créditos a los comerciantes. En este caso es necesario recordar al Banco de Desarrollo Productivo y su plan de créditos para microempresarios, cuyas acciones derivaron en préstamos de dinero a comerciantes y propietarios de vehículos. ¿Cuál es el impacto de este programa?, no se sabe porque murió sin pena ni gloria. Además el cambio de motores de los vehículos se detuvo por falta de dinero del gobierno para continuar con el proceso de apoyo a los propietarios.

Evo prometió que desde el 15 de enero comenzará a planear un proceso de creación de empleos, especialmente en las ciudades de El Alto y Santa Cruz (específicamente en el barrio Plan 3000). Cómo, en qué rubros, para cuántas personas. Nada es cierto, lo único cierto es que crear estos empleos, según Evo, “será otra batalla”.

Para finalizar, Evo Morales se victimizó adelantando que los opositores minimizaron su capacidad llamándolo “pobre indiecito” y cosas por el estilo. Ergo quienes pidan la eliminación del decretazo del gasolinazo son unos neoliberales.

Los mineros, los desempleados, los trabajadores por cuenta propia, los maestros, los obreros de fábricas y hasta la pequeña burguesía (en sus capas media y baja) no se conforman ni se han convencido de los argumentos y promesas de Evo Morales. Para mañana jueves están programadas protestas y la retoma de la lucha económica en las calles. Allí estaremos.

Centro de Estudios Populares

martes, 28 de diciembre de 2010

Las repercusiones del gasolinazo neoliberal de Evo Morales

La población debe padecer largas filas para comprar alimentos, mientras Evo se muestra arrogante


Bolivia, 29 de diciembre de 2010 (CEP).- El incremento de pasajes en hasta 100%, largas filas de amas de casa para proveerse de alimentos baratos, aparición espontánea de protestas ante la inercia de los dirigentes y sindicatos cooptados por el gobierno, sindicalistas oportunistas puestos en evidencia ante el pueblo, los nuevos ingresos para las transnacionales petroleras… Muchas son las repercusiones inmediatas del gasolinazo de Evo Morales, pero todavía no son las principales y definitivas.

Largas filas para comprar alimentos
Como si fuera humor negro, el gobierno anunció que la Empresa de Apoyo a la Producción de Alimentos (EMAPA), con sus 800 tiendas en todo el país, proveerá de cuatro productos (arroz, harina, azúcar y aceite) a la población. Pero los precios de EMAPA se incrementaron en 15%, y en el segundo día después de lanzado el gasolinazo apenas tenían dos de los cuatro productos (dicen están importando azúcar). La gente pernocta bajo el frío y la lluvia en las puertas de las tiendas EMAPA para conseguir al día siguiente una ficha que le permitirá comprar. La demanda supera la oferta diaria de estos negocios gubernamentales. La esperanza de las personas es comprar mercadería más barata que en el comercio ordinario, antes de que el incremento de precios impacte en su verdadera dimensión a todos los productos.
La devaluación de la moneda es inminente porque en adelante todos compraremos muchas menos mercancías, teniendo el mismo ingreso. Sólo como dato la gasolina en Bolivia ahora cuesta $us 0.91 y el salario mínimo es de $us 95.75, mientras que en Argentina la gasolina cuesta $us 0.95, y el salario es de $us 438. 

Protestas espontáneas
Ante el letargo y adormecimiento de los dirigentes sindicales (cooptados y anulados por el gobierno), surgen algunas protestas espontáneas en las calles de todas las ciudades del país. En Cochabamba, los desempleados que se concentran a diario en la calle a esperar trabajo protestaron y fueron repelidos por la Policía; los choferes de transporte pesado también marcharon anunciando un incremento en los fletes. En La Paz y El Alto surgen a cada rato protestas rápidas de vecinos, pasajeros de transporte público y mujeres en mercados que expresan su impotencia por la situación. En distintos lugares del país, varios sectores convocaron a cabildos, marchas y protestas que se cumplirán en los próximos días.

Mecanismos neoliberales intactos
Los militantes del MAS fueron los más sorprendidos por la medida. El masista ex cónsul de Bolivia en Chile y ex representante ante la OEA, Coco Pinelo, dice en su columna periodística que la medida fue una sorpresa para dirigentes, concejales, diputados y senadores del partido de gobierno. Pinelo pide así un cambio de timón en el gobierno: “En el MAS no existe la posibilidad de discutir. No existe espacio para la crítica y la autocrítica. No existe instrumento organizado para evaluar el rumbo de políticas adoptadas o por adoptar. Los dirigentes no cuentan con información y obviamente las bases tampoco (…) No es un problema del entorno del Presidente. El problema es otro. Los mecanismos “neoliberales” para la toma de decisiones están intactos. Siguen funcionando los reglamentos de las leyes de planificación e inversión. La centralidad en la toma de decisiones es la misma. El poder de decidir el destino de los recursos sigue en muy pocas manos. No hay descentralización real, las bases no deciden el destino de los recursos locales. ¿Los ministros se quejan de poca ejecución presupuestaria? Ellos, los que centralizan las decisiones saben que no puede ser de otra manera, mientras no se adopten efectivamente políticas descentralizadoras, que fortalezcan la autonomía de los pueblos indígenas, regiones y municipios”.

Periodistas subvencionados defienden la medida
Los periodistas de Radio Patria Nueva, la agencia de noticias ABI, el periódico Cambio, la treintena de radioemisoras comunitarias y de canal TV7 continúan su propaganda, llamando “nivelación de precios” al gasolinazo. Pero no son los únicos, en esa tarea también está otro grupo de periodistas subvencionados que gozan de publicidad del gobierno, a cambio de propaganda aparentemente salida de la boca de profesionales imparciales. Uno de ellos es Ricardo Bajo, periodista cultural, deportivo y político cuando le hace falta a Evo Morales, columnista de Cambio y el periódico digital Erbol, con un espacio en Patria Nueva y uno de los responsables de Le Monde Diplomatique-Bolivia. En síntesis Ricardo Bajo se ha dado la tarea de fijar en la mente de sus lectores y radioescuchas que el golpe económico sólo va a afectar a las acomodadas clases medias, porque “los más desfavorecidos” “no tienen problema con el ‘gasolinazo’… por qué (sic) no tienen auto, por qué (sic) por su comunidad no pasa ningún minibús”.
Por lo visto Bajo no se ha enterado que los campesinos fueron los primeros impactados con la medida pues las tarifas de transporte interprovincial no están controladas por las autoridades y subieron inmediatamente en un 100%. Además los campesinos ya, antes del gasolinazo, tenían que pagar altos montos por una garrafa de gas (22,5 bolivianos en la ciudad, y 45 bolivianos en el área rural!!!) por efectos del transporte.
Otro periodista de Le Monde, Pablo Stefanoni, aunque intenta ser crítico, dice que Evo tiene “legitimidad revolucionaria” para imponer su medida, mientras que el editor de contenidos de ATB (canal 9) Jaime Iturri ha minimizado incluso la inmediata subida de precios en 15% de la estatal Empresa de Alimentos (EMAPA).

El pasquín del gobierno
El periódico Cambio, pasquín gubernamental, resume bien la posición oficialista al relativizar el término “gasolinazo” de los neoliberales porque lo hacían para enfrentar el déficit fiscal, contra el poder adquisitivo de los salarios y para preservar los privilegios de una élite política y económica que medraba del Estado. Cambio insiste en que se trata de una “nivelación de precios”, no “gasolinazo”, porque actualmente hay superávit económico y capacidad de endeudamiento. El otrora periodista de base Iván Canelas, ahora vocero de Palacio de Gobierno, insiste en que la medida de Evo Morales no es neoliberal sino “patriótica” y “valiente”.
Lo cierto es que en 2006 cuando Carlos Mesa hizo un gasolinazo de 10% en el incremento de precios, todos lo calificaron de neoliberal. Ahora que el gobierno de Evo Morales impone uno de más de 80% ¿resulta una medida “patriótica”, “necesaria”, ¿progresista?

El argumento del contrabando
Evo Morales ha justificado el gasolinazo como necesario porque la subvención a los hidrocarburos, de 380 millones de dólares anuales, beneficiaba en 150 millones a los contrabandistas y a gente de países vecinos (nótese el chauvinismo). ¿Pero no estaban las Fuerzas Armadas evitando el contrabando? ¿No tenía (tiene) en sus manos el ex ministro de la Presidencia y actual jefe de la rara Agencia para el Desarrollo de las Macroregiones y Fronteras, Juan Ramón Quintana, la tarea de evitar el contrabando? Claro, Evo salió a decir que los militares controlaron las grandes cisternas, pero no a los contrabandistas artesanales u “hormiga”. ¿Serían éstos los beneficiarios de los 150 millones de dólares en subvenciones? Aunque provoca vergüenza ajena, reproducimos esta explicación de Evo Morales: “(…) Con las Fuerzas Armadas hemos intentado controlar el contrabando (…) pudimos agarrar a los que llevaban (el combustible) por cisternas. (Pero) algunos se lo llevan a pie, como en Cobija, en botellas de Coca Cola, con una (botella los contrabandistas) tienen para comer dos a tres días. Tengo la información que se llevan (el carburante) en burro, llama y mula, no se puede controlar”.
¡Mentira! Teóricamente toda la compraventa de gasolina, diesel, etcétera, está controlada, registrada, medida y autorizada por el Viceministerio de Defensa Social (antidrogas) debido al problema del narcotráfico. Tanto así que ni los productores de quinua pueden trasladar libremente el combustible para sus tractores, y deben recurrir al trámite de autorización que les restringe a determinadas cantidades la compra. 

Las empresas petroleras beneficiadas
¿Qué la medida no favorece a las elites económicas? Las más beneficiadas son las empresas petroleras, así lo ha reconocido el propio ministro de Hidrocarburos, Fernando Vincenti. Las transnacionales cobrarán ya no los 27.11 dólares por barril sino que tendrán un “estímulo” de 59 dólares. Esto es claramente privilegiar a las elites económicas, en este caso al capital transnacional o imperialismo; las petroleras verán duplicar sus ingresos, así “se estimula la producción de líquidos” que estaba decayendo por falta de inversión de las empresas imperialistas.

Curarse en salud
Las movilizaciones de distintos sectores sociales se programan para el jueves 30 de diciembre, a pesar de la Central Obrera Boliviana (cooptada por el MAS) que ha pedido la abrogación del Decreto 748 y el diálogo con el gobierno en ese sentido. Por eso el gobierno quiere curarse en salud. Evo Morales hablará el 29 por la noche, el rumor dice que va a anunciar cinco medidas para paliar el gasolinazo, ¿demagógica creación de empleos?, ¿aumento salarial del 100%?, ¿despido del ministro autor intelectual del gasolinazo?, ¿despido de parte de su gabinete?, ¿otro infructuoso plan de viviendas?, ¿anuncio de proceso judicial a la gente que se manifiesta en las calles por neoliberales, derechistas, antipatriotas, etcétera?, ¿construcción de más gigantescos campos deportivos en zonas desoladas y sin población?, ¿construcción de hospitales y escuelas que tanta falta hacen (aunque las ya existentes no tengan médicos ni profesores)?

Gasolinazo en rigor
Estamos frente a un gasolinazo en rigor, y esta vez en un porcentaje que supera ampliamente a todos los gobiernos el periodo neoliberal. El vocero gubernamental ha dicho con cierta dosis de orgullo que “esta medida la han querido hacer todos los gobiernos (neoliberales) y era reclamada por los economistas (a su servicio)”. Evo cumplió el sueño de los neoliberales y partidos tradicionales que siempre quisieron eliminar la subvención, pero no tenían la fuerza para hacerlo. Evo Morales se metió al bolsillo a los dirigentes de organizaciones sociales, y con ellos dentro puede golpear cuantas veces quiera a los sectores populares.
El gasolinazo es una medida de ajuste estructural recomendada siempre por el Fondo Monetario Internacional, la inversión extranjera se siente “incentivada” para invertir, en este caso en más explotación y exploración de campos petroleros. El ajuste lo paga el pueblo boliviano, los más pobres, los consumidores finales, aunque después vengan medidas “compensatorias”, políticas sociales como las que recomienda e incluso financia el Banco Mundial en este tipo de decisiones.

Esta política es una señal nítida del sometimiento del gobierno a las empresas imperialistas que ciertamente chantajean a los países semicoloniales como Bolivia, y pone al descubierto que el discurso masista de “estamos construyendo un nuevo Estado con soberanía” es pura demagogia y se esfuma ante la realidad del sometimiento de semicolonia.

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